Tras la brutal agresión de parte de un grupo de jinetes a unos corredores en la provincia de Río Negro, ahora la organización que se encargó del armado de la carrera conocida como Doble Apolo explicó que contaban con la autorización para pasar por ahí y revelaron que hicieron la denuncia contra los agresores.
Las imágenes del hecho rápidamente se replicaron en redes sociales y portales de noticias. En el video se puede ver cómo un grupo de gauchos se acerca a la zona por donde pasaban los corredores y comenzaron con la agresión, utilizando boleadoras y otros elementos parecidos a una fusta.
“Para nosotros fue premeditado porque dos meses antes, cuando se presentan los planos en el municipio, nos dicen que hay que corregir otro trayecto. Se hacen las correcciones a través de guardias ambientales. Esta es un área protegida municipal, donde se hacen actividades deportivas, recreativas y de turismo. Con todo ese papelerío, nosotros presentamos los planos en nuestra página web. Ellos sabían por dónde íbamos a pasar”, siguió.
El incidente ocurrió en el kilómetro 2 del recorrido, en la zona del cañadón que conduce a la subida de Colicheo, en Paso Córdoba, localidad de General Roca. Al menos cinco jinetes bloquearon el paso a los atletas, retiraron las cintas que demarcaban el circuito y arrojaron piedras contra los participantes. En medio de la confusión, algunos corredores pedían que las agresiones cesaran.

Uno de los atletas agredidos relató su experiencia en medios locales: “Vi los caballos y que algunos corredores se volvían. Pensé que esto no podía suceder y seguí. Ahí me empezaron a perseguir, me pegaron con boleadoras en la cabeza y me rompieron la remera”. El corredor agregó que no pudo recuperarse del impacto, se acalambró y abandonó en el kilómetro 10. “Arruinaron mi carrera; entrenamos todos los días para esto”, concluyó. Otro de los participantes que resultó más afectado recibió dos golpes de rebenque en la espalda, mientras que un tercero fue derribado por un caballo y voló varios metros, según describió Pellegrini.
El organizador también reveló que dos años atrás recibió amenazas telefónicas la noche previa a la carrera, lo que motivó una denuncia policial y la presencia de efectivos durante el evento, que transcurrió sin incidentes. “Dejaron pasar dos años y vinieron de sorpresa”, indicó.
Sobre la titularidad del terreno, Pellegrini fue claro: se trata de una zona municipal, respaldada por ordenanza y resolución, donde están permitidas las actividades deportivas, recreativas y turísticas. La secretaria de Turismo, Flor Giraldelli, emitió una nota aclarando ese punto. Los agresores, según describió el organizador, son lugareños que residen a unos tres o cuatro kilómetros del lugar y reclaman esos cuarenta kilómetros de montaña como propios.
La organización presentó la denuncia de manera conjunta con los corredores lesionados y funcionarios municipales. Multieventos del Valle, empresa a cargo de la prueba, emitió un comunicado en el que repudió los hechos y detalló los permisos obtenidos: aprobación municipal de los planos del circuito, permiso de Vialidad Rionegrina para los cortes de ruta, autorización del dueño del campo lindero y pago de los cánones correspondientes al Área Protegida. “Esperemos que la Justicia y autoridades tomen nota del caso para evitar futuros hechos”, concluyó el texto oficial

