Apasionado por la tecnología, Carlo nos enseñó que también es posible llevar a Dios al mundo digital. Su amor por la Eucaristía, su devoción a la Virgen María y su cercanía con los más necesitados nos recuerdan que la santidad no está lejos de nosotros, sino que se construye cada día, en las pequeñas acciones y en el amor a Jesús.
San Carlo Acutis, ¡ruega por nosotros y por todos los jóvenes

