El 12 de agosto Lionel Messi decidió compartir una profunda y conmovedora carta de despedida a su padre Jorge Messi, que falleció el sábado 8 de agosto a los 68 años en el Sanatorio Centro de Rosario. El futbolista había viajado de urgencia a su ciudad natal con su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro para asistir a su funeral y en la madrugada del miércoles regresó a Miami, desde donde eligió su cuenta de Instagram para compartir las profundas emociones que vivió en estos últimos tiempos en los que no pudo estar cerca de su padre.
En un texto muy sentido y emotivo, acompañado por una imagen en la que se lo ve junto a su papá, el futbolista de 39 años dejó testimonio de cómo vivió el Mundial sin su padre, de sus últimos momentos juntos y hasta habló de un posible retiro del fútbol a mediano/corto plazo.
«No caigo, o mejor dicho, no quiero caer», dice Leo en una faceta pocas veces vista, a corazón abierto y con profundo dolor. «Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más«, agrega.
Allí el “10” confiesa que fue Jorge quien le pedía «jugar su último Mundial» y que «días antes de empezar fue cuando peor te pusiste», en referencia a la enfermedad que Jorge venía enfrentando desde hacía meses. «Mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar«, cuenta Leo.
En su carta, Messi dejó de lado por un momento al futbolista y habló desde un lugar mucho más personal. Recordó a Jorge como su padre, pero también como la persona que lo acompañó desde sus primeros pasos en el fútbol y que estuvo a su lado durante buena parte del camino que lo llevó a convertirse en uno de los mejores jugadores de la historia.
LA CARTA COMPLETA DE LIONEL MESSI PARA SU PAPÁ JORGE
«Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos.
Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar.

